No ataques: no aceptes lo que no Eres

Deja de usar las armas del caos, pues con ello llamas a su puerta y le invitas a tu hogar. No te puedes permitir tal incursión.

Ante la ira, ante el dolor... RESPIRA. Observa dónde te duele. Busca su fuente y cálmala hasta deshacer los cristales que te están dañando al ser tocados de nuevo.

*Cuando discutimos nos perdemos, entonces cogemos las armas del caos. Armas que no son nuestros dones y por lo tanto no controlamos. Esa es la razón por la que cuando discutimos, nos herimos. Herimos con nuestras palabras, con nuestros actos... Usamos las armas del caos: dolor, miedo, ira,... Todo lo que nos hace salirnos de nuestro estado de calma donde reina el amor. Y allí donde nos perdemos solo reina el odio, nada bueno entonces surgirá dese ahí. Por ello, cuando sientas que comienzas a salirte de ti, cuando oyes algo que te enfada, cuando algo te disgusta, cuando te sientes atacado o herido...para. Para y Respira.

Temes el abandono de quién amas, la decepción,... Así sólo te amparas en la desconfianza, arma de perdición que inevitablemente te lleva a perderte.

Resulta curioso que personas y comportamientos de frecuencia densa, destaquen en tu vida. Una vida en la que la fuerza y la unión pueden vencer a cualquier actuación.

Cedes espacio a quién no pertenece a ese lugar. Es tiempo de volver a restablecer espacios en tu vida. Es momento ya de que aflore la versión real de tu persona. Es momento de lucir y brillar.

*Cuídate del miedo y de las personas que se mueven desde él, pues sus consejos nos llevan a mentiras que nos hacen creer lo que no es. El miedo sólo sabe actuar de una forma, creando Espejismos. Cuídate de ello. Confía en quién más amas, en Ti. Sé valiente, ese es tu don: tu fortaleza arraigada en tu propia esencia que pulsa desde dentro y hasta el infinito.

Es tiempo de callar mucho, de respetar tu sacralidad por encima de todos...

* Es tiempo de acallar todo aquello que nos hace comportarnos como no somos en verdad. De callar las voces de afuera para escucharnos a nosotros mismos.

Tu Paz, tu Bondad, tu Respeto... son sólo de quién muestren con pureza y agradecimiento tu ofrecimiento de la misma manera que ellos te devolverán lo propio.

* Pues sólo aquellos que hablan un mismo idioma entienden lo que en él les dices. Habrá quién no entendiéndote te trate de necio y procure hacerte ver que eres tú quién falla... Solo aquellos que entendiendo lo que les entregas, agradecidos te devolverán el mismo trato con amor y entrega.

Es momento de revisión continua:

TODO COMIENZA EN TI, TODO ACABA EN TI. AO.