La Tormenta

Muchos son los que me preguntan qué hacer cuando llega a nuestra vida una tormenta que nos revuelve nuestro estado de tranquilidad.

Aquí os comparto la respuesta recibida...

"Historia de un marinero en puerto"

Y cuando la tormenta golpee contra tu barco, respira tranquilo y vuelve a puerto.

Allí asegúrate de tenerlo todo listo para tu próxima salida. No te tumbes asolado en tu jergón. No deambules airado por los antros en busca de consuelo inmediato.

Cuando hay tormenta, solamente vuelve a puerto.

Refúgiate en el calor del hogar y la calidez de los que allí te esperan con júbilo.

Ve la tormenta como una pausa en tu labor y dedícate a la labor más íntima de cuidado de los tuyos y de lo que vendrá.

No seas tan necio de creer poder permanecer en alta mar en la tormenta. Pues tu orgullo sólo conseguirá destruir la quilla y volcar el mástil. Tu barco ya no volverá a puerto intacto y quién sabe si tras esa tormenta algún día regresará a su vida, al mar.

Así que Hoy Queridos míos, descansemos en tierra firme, que ya mañana con el amanecer, volveremos al mar.